miércoles, 25 de septiembre de 2019


Isabel LeñaIsabel Leña
25/09/2019
Repartidas por la provincia hay más de 47.200 casas ilegales, de las que más de 11.000 se encuentran en Córdoba capital; 16.500 en la Campiña y Subbética (compartidas con Jaén); 2.562 en Montoro; 11.900 en el Guadiato-Pedroches; y 5.654 en la Vega del Guadalquivir (también compartidas con otra provincia). Los datos aparecen en la estimación de edificaciones irregulares que ha realizado la Junta de cara a la elaboración del decreto que aprobó ayer el Consejo de Gobierno. Esas más de 47.200 viviendas forman parte de las más de 327.500 que hay distribuidas por todo el territorio andaluz y a las que la Junta pretende abrir una nueva puerta para que consigan cierta regularización. No todas esas casas ilegales acabarán beneficiándose de este decreto. Como siempre ocurre con las parcelaciones, establecer a priori un número de beneficiarios es muy complicado. Basta mirar atrás para ver que todas las medidas que distintas administraciones han puesto en marcha hasta ahora en relación a las casas ilegales no han dado los resultados que se esperaban y a ellas se han acogido una mínima parte. Solo hace falta recordar el decreto que aprobó la Junta en el 2012 sobre suelo no urbanizable, que ahora queda derogado, y que tuvo escasos resultados. Cuando en el 2012 se difundieron las bondades de ese decreto y la figura del Asimilado al Fuera de Ordenación (AFO), la Junta ya hablaba de regularizar 300.000 viviendas en Andalucía, misión que ha resultado imposible.

Parcelaciones,  una situación muy compleja

Hay que partir de la base de que el AFO no legaliza, solo reconoce que la edificación existe (permite su inscripción en el Registro de la Propiedad), posibilita el acceso a los servicios básicos (con condiciones) y obras de conservación. Nada más. Hasta ahora, el AFO se aplicaba solo en suelo no urbanizable, pero ya puede utilizarse también tanto en urbano no consolidado como urbanizable. Además, estaba enfocado a viviendas consideradas aisladas, ya que los asentamientos tenían como única salida su incorporación al PGOU, y ahora abarca a todo, por lo que el abanico se abre a más viviendas. Sin embargo, las limitaciones siguen. Ni viviendas en las que no ha prescrito el delito ni las que están en espacios de especial protección podrán recurrir al AFO. Aunque la nota difundida ayer por la Junta no alude a las zonas inundables, fuentes de Fomento y Vivienda explicaban a este periódico la semana pasada que podrán utilizar el AFO si toman antes medidas de calado para evitar riesgos.
El panorama en la capital es el siguiente. El PGOU del 2001 recoge 7 parcelaciones en suelo urbano y 37 en urbanizable, cuyas casas, si cumplen los requisitos, podrán utilizar el AFO independientemente de que lleguen al final del proceso de legalización. Aunque parte de ellas han realizado trámites para regularizarse, solo Cuevas de Altázar ha alcanzado el tramo final. Entre el suelo urbano y el urbanizable puede haber más de 6.600 casas. Pero, además, hay un inventario que hizo Urbanismo en el 2014 que en suelo no urbanizable contabiliza 87 núcleos, entre asentamientos (47) y casas aisladas, con 4.419 viviendas, que son las teóricas beneficiarias del AFO desde el 2012. El problema ha sido, y seguirá siendo, que gran parte de las mismas no pueden acogerse porque se encuentran en espacios protegidos. Ahí entran las parcelaciones del entorno de Medina Azahara y las de la Sierra. En el 14% de esas edificaciones no ha prescrito el delito y el 79% están en suelo protegido por normativa específica, territorial o urbanística. Otro análisis permite ver que el 68% están en zona de riesgo de inundación o incendio. En definitiva, que el AFO, en ese suelo, es prácticamente inviable. De hecho, pocos propietarios se han acogido a esta fórmula.

Los colectivos de parcelistas esperan poco del decreto

A pesar de la ampliación del AFO, del anuncio de su agilización, y del impulso a planes especiales que no requieran esperar a la aprobación de un PGOU, colectivos como la plataforma de Afectados por las Inundaciones (Apaig) y el Consejo del Movimiento Ciudadano esperan poco del decreto. El presidente de Apaig y CALU, Francisco León, considera «un chantaje tener que pasar por el AFO para tener luz, agua y alcantarillado». León considera que el decreto solo beneficia a la Axerquía malagueña y al Valle del Almanzora, en Almería. «Estamos casi lo mismo que al principio», señala, con la misma «incertidumbre», ya que con el AFO «la casa sigue siendo ilegal» y «si se cae, no la puedes rehacer». «Más de lo mismo» es para el presidente del CMC, Juan Andrés de Gracia, el decreto. «Ahora todo se hará vía AFO, que es negativo porque tiene unos costes y la situación sigue siendo de ilegalidad». Además, el AFO «no ha funcionado». Aunque hay nuevas soluciones para las zonas urbanas y urbanizables, señala que «la especial protección no se toca ni la inundabilidad». De Gracia plantea «dudas» como qué pasará con los núcleos del inventario de Urbanismo al derogarse el decreto del 2012, ya que «los asentamientos que hay debían incorporarse al PGOU». A su juicio, hace falta modificar el PGOU para sumarlos y quitar la especial protección.
Una vez aprobado este «decreto ley de urgencia», como lo calificó ayer la Junta, el siguiente capítulo será la futura ley del suelo.
Temas relacionados

martes, 24 de septiembre de 2019


Diario Córdoba

DECRETO LEY DEL GOBIERNO ANDALUZ

La Junta abre la puerta para regular más de 327.000 viviendas ilegales

La consejera de Fomento, Marifrán Carazo, dice que no es un amnistía porque no afecta a todas

 
La consejera andaluza de Fomento, Marifrán Carazo, durante su comparecencia tras la reunión que el consejo de Gobierno de la Junta - JULIO MUÑOZ / EFE
La consejera andaluza de Fomento, Marifrán Carazo, durante su comparecencia tras la reunión que el consejo de Gobierno de la Junta - JULIO MUÑOZ / EFE
Agencias
24/09/2019
El Gobierno andaluz ha aprobado este martes un decreto ley para la regularización de viviendas ilegales, que en Andalucía se eleva a 327.583, aunque no se trata de una "amnistía" porque no se podrán legalizar todas.
La consejera de Fomento, Marifrán Carazo, ha explicado, tras la reunión del Consejo de Gobierno, que este decreto, que entrará mañana en vigor, "pone fin a años de caos jurídico y urbanístico" de los anteriores ejecuivos socialistas y que se quedaron en "intentos poco efectivos". De hecho, solo unas 1.500 viviendas irregulares se han regularizado en los últimos diez años en Andalucía.
Este decreto ley pretende resolver el problema de las más de 300.000 viviendas irregulares que existen actualmente en Andalucía, a partir de mañana mismo, cuando esta nueva norma será publicada en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) y entrará en vigor, según ha informado la consejera de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio, Marifrán Carazo, quien ha querido dejar claro, en cualquier caso, que no se trata de llevar a cabo una "amnistía".
En la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno, Marifrán Carazo, ha expuesto que con este decreto Andalucía quiere poner fin "a años de caos jurídico y urbanístico, con una norma basada en la protección ambiental y la simplificación de trámites". Ha explicado que este decreto se puede calificar de "urgente y provisional". Urgente porque es necesario dar una respuesta inmediata a este problema después de que durante los anteriores gobiernos socialistas no se hiciera, según la consejera, quien ha añadido que es provisional porque su vigencia va a estar vinculada a la aprobación de la nueva ley de urbanismo y suelo en la que se está trabajando.
Ha apuntado que uno de los objetivos del Gobierno andaluz es la simplificación de procedimientos y trámites administrativos, de manera que con este decreto se derogan dos leyes, un decreto y una orden anteriores, que sólo contribuían a complicar la situación.
"Este decreto ley viene a integrar, normalizar e equilibrar el territorio andaluz, además de dar una respuesta calara y sin dobleces a los propietarios de las viviendas", según ha recalcado Carazo, quien ha señalado que los ayuntamientos van a ser una pieza esencial para que las medidas que recoge la nueva norma se puedan impulsar.
La consejera ha expuesto que, sin duda, en Andalucía existe un grave problema generado por las edificaciones irregulares construidas al margen de la legalidad urbanística sobre las que ya no es posible adoptar medidas para el ejercicio de la potestad de protección de la legalidad urbanística y restablecimiento del orden jurídico, al haber transcurrido el plazo del que dispone la administración para actuar sobre las mismas.
Ha añadido que el origen de estas edificaciones, fuera de toda planificación, provoca que no cuenten con infraestructuras para los servicios básicos de saneamiento y abastecimiento de agua y electricidad, por lo que no tienen garantizadas las condiciones mínimas de seguridad y salubridad requeridas para su habitabilidad.
A ello, según la Junta, se han generado, además de los problemas asociados a la precaria urbanización del soporte donde se asientan, riesgos para la seguridad y salubridad de la población afectada, derivados de la localización en zonas con riesgos naturales y del autoabastecimiento de agua en suelos contaminados por la falta de saneamiento y depuración de las residuales.
Según ha expuesto la consejera, el decreto ley pone el acento en dos cuestiones, como son la protección ambiental y la simplificación de los procesos, y ha explicado que el objetivo principal es mejorar las condiciones ambientales y paisajísticas de las agrupaciones de viviendas irregulares. Para su regularización se impondrán medidas destinadas a corregir los efectos del crecimiento desordenado e indiscriminado que provoca la sobreexplotación de recursos como el agua y el suelo.
NO SE TRATA DE UNA "AMNISTÍA"
La consejera ha querido dejar claro que con este decreto ley no se pretende dar una "amnistía", puesto que se priorizará la actuación inspectora y sancionadora, pero al mismo tiempo se da a la problemática actual una respuesta basada en tres pilares.
Así, el primero de ellos, según ha explicado, parte de la instrucción urbanística aprobada en mayo, que ampliaba la declaración de asimilado a fuera de ordenación (AFO). Esta figura no supone una legalización sino el reconocimiento de una situación de irregularidad ante la que, al prescribir el delito, no cabe
adoptar medidas de restablecimiento de la legalidad. La declaración AFO permite que los propietarios accedan al Registro de la Propiedad y a servicios básicos como el agua, la luz y el saneamiento, así como la posibilidad de realizar obras de conservación y mantenimiento.
Aceptada la posibilidad de la declaración de AFO para viviendas aisladas en general, la Junta, según ha señalado la consejera, se había negado hasta la fecha a admitir dicha declaración para las edificaciones aisladas en suelo urbano no consolidado y suelo urbanizable y también en las edificaciones situadas dentro de asentamientos (grupos de edificaciones). Para dichas situaciones había que
esperar a la aprobación del planeamiento general y también del plan especial o plan parcial que lo desarrollase para poder acceder a los servicios básicos.
En cambio, según ha expuesto, el nuevo decreto ley permite el acceso al AFO a cualquier edificación irregular, aunque con algunas excepciones, como las viviendas que están aún en plazo para restablecer la legalidad (seis años desde su construcción) o con sentencia. Tampoco podrán acogerse al decreto ley las viviendas que se asienten sobre suelos de especial protección.
En cuanto al segundo pilar, se refiere al hecho de que, hasta ahora, los asentamientos debían figurar en los planes generales y, una vez superado ese paso, los ayuntamientos tendrían que desarrollar un plan especial o un plan parcial para cada uno de los asentamientos. A partir de este nuevo decreto ley, todo municipio podrá formular, de manera inmediata, un plan especial para una agrupación de viviendas concreta que tenga o no aprobado su PGOU.
Según la consejera, hasta ahora, había que esperar nueve años de media para aprobar un PGOU, más los 20 meses que requería un plan especial, mientras que partir de ahora, el problema se puede resolver en un plazo de entre 12 y 18 meses, en colaboración con los ayuntamientos.
Por último, el tercer pilar en el que se sustenta este decreto ley, según la consejera, está en la incorporación de las agrupaciones de viviendas irregulares de carácter urbano a los planes generales. Los ayuntamientos deben prever en sus PGOU una serie de servicios mínimos, como equipamientos públicos o zonas verdes, si pretenden incorporar un asentamiento como urbano o urbanizable.

miércoles, 11 de septiembre de 2019

Numeración de la urbanización

El 10 de septiembre de 2019  después de muchísimos meses de trabajo sobre todo de identificación de propiedades, la directiva de la asociación de vecinos, ha conseguido numerar los caminos de la urbanización las siete fincas.
Los próximos trabajos serán digitalizar la información y pasársela a los servicios de urgencia, para que estos servicios tenga una rápida respuesta al vecino que solicite sus servicios






domingo, 11 de agosto de 2019

Veladas nocturnas en siete fincas


Un año mas la asociación de vecinos las siete fincas celebro sus noches nocturnas intervecinales  en un fenomenal ambiente de participación y asistencia de distintas asociaciones vecinales.
Las imágenes muestran la entrega de trofeos de las actividades realizadas así como el disfrute de los vecinos





limpieza de cunetas de nuestra urbanizacion

Como el pasado año, la asociación de vecinos las siete fincas, va a organizar una jornada de limpieza de cunettas, retirando bolsas, latas, ...